Psicooncología: un abordaje emocional en oncología.

Centra Chile, centro especializado en psicología y psiquiatría

Psicooncología: un abordaje emocional en oncología
Ps. Christian Ovalle

El cáncer suele generar diversos cambios, a nivel personal, familiar, escolar, laboral, social y espiritual. Ante esta situación, la Psicooncología, especialidad de la Psicología, ofrece ayuda a los pacientes afectados de cáncer, a los familiares, ayudando a manejar los cambios que se generan a lo largo de esta enfermedad.
La psicooncología se dedica a la prevención, diagnóstico, evaluación, tratamiento, rehabilitación, cuidados paliativos y etiología del cáncer. Además del manejo y atención del paciente y de sus familiares.

 INTERVENCIÓN DEL PSICOONCÓLOGO

El psicooncólogo comprende principalmente de tres fases: prevención, intervención terapéutica y cuidados paliativos. Sin embargo, esta intervención difiere, dependiendo de la evolución de la enfermedad.
Las fases de la intervención del psicooncólogo consisten en:
• Fase de diagnóstico. Se caracteriza por ser un período de mucha incertidumbre; tanto el paciente como la familia se encuentran en un estado de impacto psicológico intenso. Se presentan diferentes emociones, como ira, negación, culpa, desesperación, etc. La intervención del psicooncólogo en esta fase consiste en detectar las necesidades emocionales, psicológicas, sociales que puedan estar presentando el paciente y su familia, con el objetivo de orientarlos.
• Fase de tratamiento. La calidad de vida del paciente se puede ver comprometida, por los efectos secundarios de los diversos tratamientos a los que esté sometido. Los resultados de los mismos varían, dependiendo de la clase de tratamiento, del tipo de cáncer, de la evolución de la enfermedad y de las características individuales del sujeto.
Algunos de los efectos que pueden desencadenar los distintos tratamientos oncológicos son: alteraciones en la imagen corporal, disfunciones sexuales, fobia a los aparatos o instrumentos que suministran los tratamientos, malestar físico, dolor, ansiedad, entre otros. Debido a estos y otros efectos, puede generarse una dificultad para adherirse al tratamiento, lo cual da como resultado el abandono del mismo. Por lo tanto, la intervención del psicooncólogo en esta fase radica principalmente en potenciar estrategias de afrontamiento, que permitan ayudar a la adaptación del paciente y su familia.
• Fase de intervalo libre de la enfermedad. La amenaza de volver a presentar la enfermedad aumenta, debido a los controles médicos que suelen realizarse en esta etapa. Se incrementan los niveles de angustia, tanto del paciente como de los familiares, lo cual desencadena dudas y temores. La intervención del psicooncólogo en esta fase se basa en facilitar la expresión de miedos y preocupaciones, tanto del paciente como de sus familiares.
• Fase de supervivencia. Mediante el apoyo psicológico, se procura facilitar la adaptación del paciente a las secuelas físicas, sociales y psicológicas que la enfermedad haya podido generar. A su vez, se trabaja en la reincorporación a la vida cotidiana, y se brinda ayuda para la reinserción laboral u otras actividades e intereses del paciente.
• Fase de recaida. Se caracteriza por un estado de choque aún más intenso que el que suele experimentarse en la fase de diagnóstico. Esto se debe al regreso de la enfermedad; por lo tanto, son muy comunes los estados de ansiedad y depresión del paciente, de los familiares e incluso de los profesionales de la salud. La intervención del psicooncólogo en este periodo consiste en abordar y tratar los estados depresivos que puedan generarse. De igual forma, es esencial trabajar en la adaptación al nuevo estado patológico.
• Fase final de la vida. En esta etapa se aborda al paciente mediante tratamiento paliativo, es decir, el objetivo de la terapia cambia de curar a cuidar. Con la llegada de este cambio, las reacciones emocionales, tanto en el enfermo como en los familiares, suelen ser muy intensas. La negación, rabia, depresión, aislamiento, agresividad y miedo a la muerte son algunas de las muchas emociones que suelen aflorar en esta fase. La intervención del psicooncólogo se basa en ofrecer una mejor calidad de vida al paciente y a los familiares.
En esta fase surge la tarea de acompañar al paciente en el proceso de morir y a su familia en la elaboración del duelo, con el objetivo de prevenir un duelo traumático.
Como hemos podido observar, el rol del psicooncólogo y sus intervenciones varían, dependiendo de la fase en que se encuentre el paciente con su enfermedad, además de las características individuales de cada caso.
La inclusión de un psicooncólogo en una unidad interdisciplinaria es fundamental para el manejo integral del paciente y sus familiares, debido a los grandes cambios que se experimentan en el transcurso de la enfermedad.
El cáncer es una enfermedad que suele desestabilizar estructuras familiares y profesionales. Se pueden experimentar muchas pérdidas, a nivel personal, familiar, profesional, escolar, alteraciones de la imagen corporal, disminución de la autonomía, entre otras, lo cual hace necesaria una atención especializada e integrada, que ayude tanto al paciente como a los familiares a afrontar los problemas, y en casos más favorables, a aceptarlos.
El objetivo del equipo multidisciplinario es atender las necesidades y demandas del paciente y los familiares, y ofrecer en todo momento una buena calidad de vida, independientemente del tipo de tratamiento al que esté sujeto el paciente.