¿Cuál es la diferencia entre la psicología, la psiquiatría y el psicoanálisis?

Centra Chile, centro especializado en psicología y psiquiatría

¿Cuál es la diferencia entre la psicología, la psiquiatría y el psicoanálisis?
Ps. Nicolás Canales.

Si alguna vez ha tenido la intención de consultar a un psicólogo, a un psiquiatra o un psicoanalista, y no ha sabido a quién de los tres acudir, en las siguientes páginas le ofrecemos un panorama completo con detalle de la historia, de las disciplinas y de la formación de cada uno.

 1.- UNA POR UNA: PSIQUIATRÍA, PSICOLOGÍA Y PSICOANÁLISIS

La psicología clínica aspira a ser una ciencia y una profesión que se orienta comprender la conducta humana. Aunque para muchas personas psicología y psiquiatría pueden significar lo mismo, son disciplinas distintas, tanto en principio como en desarrollo.
Para reconocerlas es necesario conocer su historia, en la que se hace patente que sólo a través de las patologías el ser humano pudo darse cuenta que para entender el mundo, primero, tenía que entender su mente.

De la medicina a la psiquiatría
La Revolución Francesa marcó el surgimiento de la clase media y de una época que empezó a prestar atención -de manera especial- al enfermo mental. Philippe Pinel (1745-1826) se alarmó al ver las condiciones de suciedad y de falta de libertad en las que vivían los enfermos mentales, y luchó para que tuvieran derechos y mejores condiciones de vida. Pinel tuvo dos contribuciones muy importantes para la psiquiatría: intentó analizar y clasificar los síntomas, y trató a los pacientes mediante un concepto nuevo para aquella época: con un “tratamiento moral”; es decir, con una intervención más humana que integraba el aspecto emocional con el fisiológico.
Un siglo más tarde, Emil Kraepelin (1856-1926), considerado el fundador de la psiquiatría científica moderna, fue quien propuso un modelo médico para la enfermedad mental; además, identificó diversos padecimientos mentales como la psicosis maniaco depresiva -actualmente llamada trastorno bipolar- y la demencia precoz -hoy denominada esquizofrenia-. Él anunció que las enfermedades mentales serían conquistadas por la medicina.

De la filosofía a la psicología
Fue poco a poco que la psicología se estableció como una disciplina autónoma de la filosofía y a la fisiología. La experimentación o psicología experimental desarrollada a partir de 1870 abrió diferentes campos de estudio que relacionan lo psicológico con lo biológico.
El padre de la psicología clínica fue Lightner Witmer (1867-1956), quien se interesó y profundizó en un concepto común -que en esos tiempos no era tan obvio-: las diferencias individuales. Con la aplicación de métodos científicos, los psicólogos centraron su interés e investigaciones en las diferencias individuales y desarrollaron instrumentos de evaluación a partir de éstas.
Con el correr de los años las demandas de pacientes con “inestabilidad emocional” aumentaron y los servicios de salud mental no estaban disponibles para la mayoría de la población. La diversidad y cantidad de casos provocó que el estudio de la psicología se ramificara y especializara.
Actualmente es una disciplina con un gran número de especialidades: psicología educativa, social, industrial, experimental, neuropsicología, psicofisiología, psicología comunitaria, psicología clínica, entre otras. Es esta última la que, frecuentemente, se confunde con la psiquiatría.
A más de cien años de su fundación, el campo de la psicología clínica es cada vez más amplio y con mayor influencia en la vida de las personas. Así también, continúa explorando e investigando las posibles respuestas a las incógnitas fundamentales de la conducta humana. Una de las principales actividades de los psicólogos clínicos es la psicoterapia, un campo de trabajo y de interés por el ser humano que se comparte con otras profesiones.

De la psicología y la medicina al psicoanálisis
El psicoanálisis -también conocido como psicología profunda o psicodinámica- nace cuando Sigmund Freud (1856-1939) sustituye la lógica médica de la “mirada” clínica por la de la “escucha”: el paciente ya no habla como un mero informante de la localización y de los tipos de dolores, sino que enuncia un relato histórico; no relata únicamente síntomas físicos y orgánicos, sino que por medio de éstos va descubriendo y construyendo un sentido. De esta forma, al otorgarles un valor simbólico, se puede llegar los deseos, fantasías y representaciones inconscientes.
Entre los aspectos fundamentales que el psicoanálisis integra a su práctica se destaca la información que puede insinuarse mediante la libre asociación de ideas, los sueños y los lapsus, el inconsciente, una comprensión diferente de la sexualidad, la interpretación de la historia del paciente y la transferencia, es decir, la experiencia de revivir el pasado con el médico o terapeuta. El concepto de transferencia es esencial en la práctica psicoanalítica, pues es un proceso inconsciente que se “sitúa” en el analista y en la relación de éste con su paciente. Ésta es la diferencia principal entre psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas: la interpretación de la transferencia, en la que el repetir sustituye al recordar.
El trabajo de Freud constituye una aportación original. Él no buscó en el mundo “externo”, sino que profundizó en el interior del ser humano, dándole a la realidad psíquica otra dimensión. Propuso una perspectiva para comprender la memoria, lo inconsciente, las patologías, las equivocaciones, los lapsus, los sueños y los efectos de la relación paciente-psicoanalista.
¿EN QUÉ SE PARECEN UN PSICÓLOGO, UN PSIQUIATRA Y UN PSICOANALISTA?
La psiquiatría, la psicología y el psicoanálisis son tres campos que tienen en común el interés por el comportamiento humano, el vínculo con las personas y algunas características del objeto de estudio. Etimológicamente, la semejanza se hace evidente en el prefijo psico, que significa “mente” – antes de e o i se convierte en psiqu.
La confusión puede surgir porque muchas veces el psicólogo clínico y el psiquiatra trabajan conjuntamente; por ejemplo, cuando un paciente con depresión acude a su psicoterapia, trabaja los problemas emocionales, las causas y el impacto que su trastorno depresivo tiene en su vida; pero además, necesita el apoyo de medicamentos, que serán recetados por el psiquiatra.
Si bien los programas de estudios de las carreras de estas disciplinas son distintos, coinciden en que se contemplan prácticas clínicas y en numerosas ocasiones el servicio social se realiza en hospital o centro de salud.
¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN UN PSICÓLOGO, UN PSIQUIATRA y UN PSICOANALISTA?
En principio el origen de los campos de estudio y de sus objetivos difieren: la psiquiatría surgió de la medicina, en tanto que la psicología se desprendió, en gran parte, de la filosofía. El pensamiento y la formación del psiquiatra es médica; en cambio, la del psicólogo está más enfocada a la parte emocional y a las relaciones humanas. De ninguna manera esto significa que los psiquiatras no deban preocuparse por la parte humana o que los psicólogos no tengan que tener conocimientos y estudios sobre las bases biológicas de la conducta.
Existen distintos caminos para comprender la conducta, los trastornos mentales y la forma en que el ser humano aprende, se relaciona -y también se destruye-, pero pueden coincidir en muchos aspectos, como en el interés por descubrir y entender más sobre los procesos que intervienen en el comportamiento y las relaciones entre personas.
El psiquiatra estudia medicina y después cursa una especialidad en psiquiatría, por lo que puede recetar medicamentos. El psicólogo estudia una licenciatura en psicología de cuatro años y medio aproximadamente. Los aspirantes a psicoanalistas, en la mayoría de los casos, son psicólogos clínicos o médicos psiquiatras. La formación psicoanalítica exige un curso propedéutico de un año y cuatro años de seminarios. Los psicoanalistas en formación deben analizarse cuatro veces por semana con un “analista didacta” . Los requisitos pueden cambiar de un instituto a otro, pero el de estar en psicoanálisis del prospecto a psicoanalista se mantiene de forma unánime.