Tengo una enfermedad para toda mi vida

Centra Chile, centro especializado en psicología y psiquiatría

Tengo una enfermedad para toda mi vida
Ps. Felipe Matamala

Asumir una enfermedad terminal no sólo involucra un primer proceso asociado a lo impresionante de saber que se está enfermo. Los miedos, angustias y fantasías en muchas ocasiones son parte del anuncio de la enfermedad. El futuro que hasta ese momento parecía de gran claridad con objetivos y metas claras comienza repentinamente a modificarse, los mismos miedos se pueden hacer más presente en la medida en que no se sabe cómo ni qué hacer.

 La importancia de saber las características de la enfermedad y su tratamiento, resultan ser muy importantes para poder afrontarla. Sin embargo, una de las situaciones más importantes es si nuestros seres queridos deben o no enterase y cuando. Quizás el miedo a hacerles daño o a sentirnos rechazados es algo de lo que se pone en juego a la hora de contarles. ¿Qué pensarán de la enfermedad? ¿Sufrirán? Son una de las preguntas trascendentales a la hora de pasar por una enfermedad que perdurará en el tiempo.

En determinadas ocasiones, guardar en secreto la enfermedad es una de las decisiones que trae algunas consecuencias, inclusive sintomáticas: desánimo, angustia o sensaciones de agobio, suelen ser uno de las alarmas más comunes. Estas, nos indican de que la situación requiere de alguien que nos pueda ayudar u orientar en la enfermedad. Alguien de nuestra familia, amigo y/o especialista.