¿Qué me pasa a mí, mamá, papá, cuando soy informado que mi hijo debe ser evaluado psicológicamente?

Centra Chile, centro especializado en psicología y psiquiatría

¿Qué me pasa a mí, mamá, papá, cuando soy informado que mi hijo debe ser evaluado psicológicamente?
Ps. Viviana Pasten

Me citan del colegio, “…Señora, su hijo necesita evaluación psicológica…”

Que me pasa a mí, mamá, papá, cuando soy informado que mi hijo debe ser evaluado psicológicamente. Se avalanchan sentimientos de preocupación, extrañeza, negación, a veces vergüenza, otras tristeza.

Hay un sin número de cuestionamientos, de preguntas, formas de culpar al colegio, a la profesora, a los compañeros o por el contrario, revisamos una y otra vez nuestro funcionamiento como padres, buscando el error o alguna respuesta que nos ayude a tolerar la angustia.

El síntoma en un niño, los problemas conductuales, atencionales, psicosomáticos, impulsividad, dificultades en el manejo de la rabia, etc. pueden venir desde una predisposición del niño a hacer ciertos cuadros. Pero también existe la posibilidad de que las dificultades del niño, escondan conflictos relacionales en la familia.

Lo cierto, es que la indicación de la evaluación psicológica de nuestro hijo nos da la oportunidad de mirarnos como familia, como padres, como parejas y ser capaces de aceptar que algunos aspectos propios de nuestro funcionamiento familiar pueden no estar funcionando del todo bien.
Vivimos en una vorágine preocupados del trabajo, del presupuesto familiar, las noticias, los quehaceres del hogar, si hay tiempo y ganas tratamos de distraernos, poder compartir con algunos amigos los fines de semanas, ir al mall, visitar a la familia o que se yo, lo que cada uno de nosotros crea que le puede hacer bien. La atención está permanentemente puesta fuera, el ojo enfoca lo que está allá, fuera de mí, los conflictos de la amiga, la crisis del compañero de oficina o el drama de la teleserie nocturna. Y así se hace entretenido y fácil opinar, juzgar, evaluar lo que el otro está haciendo bien o mal. Mientras se nos pasa la vida mirando la vereda del frente,

nuestros conflictos, nuestras dificultades ahí quedan…guardaditas…calladitas bajo la alfombra.
Y si lo entretenido e interesante está afuera, en lo que le ocurre a otros, parece entonces que no es muy atractivo dar vuelta el lente…porque podemos encontrarnos de pronto con lo que no nos gusta ver, de lo cual nos cuesta opinar y que a veces no entendemos bien. Es nuestro propio conflicto, nuestra propia crisis, nuestro propio drama.

Si logramos hacer ejercicio, mirarnos, tomarnos el tiempo de contactarnos con nuestros afectos, con nuestros dolores, soledades, así como con nuestras luces, tendremos entonces la oportunidad de descubrir qué estamos poniendo en juego en las relaciones importantes de nuestra vida, con mi pareja, con mis hijos, con mis padres. Qué ocurre en mi familia que uno de mis hijos está llamando la atención con su síntoma que llama a una evaluación psicológica.

Es importante que como padres tengamos la capacidad de evaluar que puede estar influyendo en el desarrollo de nuestros hijos. Es muy común que las parejas tengamos conflictos y a veces esos conflictos se arrastran por años. La discusión pasa, seguimos nuestro diario vivir y de repente el conflicto otra vez, la discusión pasa y así…
Es por esta razón, que creo que debemos vivir en forma consciente, conectados con nosotros mismos como mujeres, como hombres, como padres y como el niño que un día fuimos. Hacernos cargo de las dificultades que podamos tener en el aprendizaje de ser individuos con historias propias, que hoy devenimos padres.